Mejor sin plan B

/ mayo 18, 2020/ Podcasts

Este episodio lo grabamos justo antes de la cuarentena total dictada por las autoridades sanitarias de Argentina. Esperamos que te sirva de inspiración en estos momentos difíciles, donde lo que cambia es el CÓMO hacer las cosas, pero no el PROPÓSITO: la visión a largo plazo. Como siempre y hoy más que nunca, esperamos tus comentarios en podcast@emprendeconproposito.com.ar

“Mejor sin plan B”

Hace un año atrás, con un grupo de amigos, nos embarcamos en una expedición: cruzamos la cordillera de los Andes a caballo. Y, como la experiencia fue tan rica, este verano nos fuimos de cabalgata por la Patagonia Argentina

Estas dos experiencias diferentes hicieron darme cuenta de lo que sucede a mi alrededor y dentro mío cuando hay un objetivo claro, cómo cruzar la cordillera de los Andes, y cuando no lo hay.

¿El plan B puede evitar que logres tus objetivos?

Llegamos a la Patagonia, partimos en una combi para el Parque Nacional elLanín, ensillamos los caballos y salimos a la aventura. Íbamos a vivir 5 días de recorrido de cabalgata con campamentos dentro del parque nacional. 

Esta vez NO cruzaríamos a Chile sino que subiriamos a unos 1800 mts bordeando el volcán Lanin para conseguir disfrutar del Hito, el día más pintoresco de la excursión. 

La primer noche, antes de irnos a dormir a nuestras carpas, el guía Peter nos dijo que iba a llover, pero que al amanecer debería parar.

Al la mañana siguiente la lluvia continuaba, las nubes estaban bajas y nosotros debíamos seguir subiendo. Entonces él nos dijo: 

—“Muchachos se que íbamos a salir 8.00 hs, pero mejor vamos a esperar hasta las 11.00hs a ver si limpia y si no vemos qué hacemos. No sé si vale la pena subir si no vamos a ver nada”. 

El tiempo pasaba y el clima no mejoraba. Alrededor de las 11.00 hs el guía dijo: 

“Arriba llueve más que acá. Cuando lleguemos a la cima de la colina va haber viento frío y la vamos a pasar mal”. 

Es ahí que noto una gran diferencia con el cruce a la cordillera de Los Andes. Estábamos preparados para lo que nos tocara, porque teníamos una sola idea en la cabeza, CRUZAR LOS ANDES. 

Acá era distinto. NO HABÍA QUE CRUZAR LA CORDILLERA no teníamos un objetivo así de fuerte, era simplemente pasear y recorrer la Patagonia. 

De pronto, empezamos a recordar esa experiencia y entre algunos dijimos: 

“A ver muchachos, si estuviésemos cruzando la cordillera de los Andes ni nos estaríamos preguntando si seguimos o no ¡Qué estamos pensando!,¿si vamos a subir o no vamos a subir por unas cuantas gotas?” 

El guía Peter dijo que no lo pasariamos bien con este clima, pero que tampoco nos moriríamos… Así que ensillamos los caballos y nos fuimos.  

La primer hora y media de cabalgata estuvo feo, teníamos una capas de lluvia incómodas, estábamos medios mojados, de hecho yo me caí del caballo. Es que  tenía tanta ropa encima que me sentía como Batman o Robocop y volé al piso. Pero eso no nos detuvo, enseguida me acomodé y me volvi a subir. Fuimos y lo hicimos. 

Con el correr de las horas el clima fue mejorando y, cuando paramos a picar algo para comer, nos tomamos una inolvidable fotografía. 

Es por eso que me gustaría compartir con vos 3 reflexiones. 

1) HAY UNA GRAN DIFERENCIA CUANDO NO HAY PLAN B

En la cordillera de los Andes no había desvío, había una sola ruta. ¡No había PLAN B!. Cuando empezás a dudar de vos mismo, del objetivo que tenés como destino, es muy peligroso porque la energía se divide en dos, por ende no haces foco en lo que queres lograr. 

2) NO TENER MIEDO A CAERNOS 

Debemos estar preparados para esos días que no son color de rosa o, dicho de otra manera, preparados para “errar”, no tener miedo a fracasar o equivocarse. 

Siempre van a existir momentos que uno se ve en situaciones límites, probándose. Entonces la pregunta surge: ¿podré lograrlo?. Por eso animarse a salir de la zona de confort y no tener miedo a caerse significa avanzar, crecer. 

3) UNA CAUSA FUERTE

En la cordillera de los Andes cada persona que decidió ir al viaje estaba comprometida con un único objetivo: 

– CRUZAR LA CORDILLERA

Los objetivos personales eran varios, algunos querían saber más sobre San Martín o sentir lo que él había vivido, pero fuera la causa que fuera  cada uno estaba ahí por el propósito del viaje. 

Conclusión

Creo que en estas anécdotas podes encontrar una metáfora de cómo llevar a cabo el plan A pase lo que pase

La vida es una sola, no la desperdiciemos. No vayamos transitándola  sin rumbo, sino con intención, dirección y propósito. 

¡Vamos a atravesar esta tormenta!


NOTAS 

Esta reflexión quizás pueda servir de inspiración y de ejemplo en éste momento de COVID 19, donde lo que cambia es el CÓMO pero no el PROPÓSITO, la VISIÓN A LARGO PLAZO. 

Se percibe la sabiduría de que siempre es una buena idea tener un Plan B, en caso de que el Plan A no funcione. Sin embargo, un Plan B puede ser contraproducente y en realidad puede evitar que logre sus objetivos. Si realmente llegar a tu propósito, el mejor plan de todos es concentrarse en lo que realmente deseas y luego trabajar para conseguirlo. 

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